
3 lugares, curados por gente que sale mucho.
El Parque México, con la elipse del antiguo hipódromo del Jockey Club todavía dibujada en sus calles, y la Alameda Central, el parque público más viejo de América desde 1592, son los dos pulmones verdes de la alcaldía. Los sábados, el Tianguis Cultural del Chopo llena de contracultura las calles cerca de Buenavista, y el último domingo de mes el Ciclotón cierra Reforma a los coches para recorrerla en bici, patines o a pie.
La Alameda no siempre fue un lugar de descanso: en su extremo poniente estuvo el quemadero de la Inquisición, donde el Santo Oficio ejecutaba sus sentencias más severas contra herejes y blasfemos. Apenas dos décadas después de instalado el tribunal, el virrey Luis de Velasco ordenó en 1592 convertir esa misma zona en jardín público, sobre un antiguo tianguis mexica — un giro de sitio de castigo a parque que hoy alberga el Hemiciclo a Juárez.


