Planazo nació porque estábamos hartos de guías turísticas genéricas y reseñas que nadie puede verificar. Aquí seleccionamos nosotros, salimos nosotros, y si algo cierra o cambia, lo actualizamos nosotros.
La mayoría de las apps de “qué hacer” viven de listas genéricas y reseñas que nadie puede verificar. Planazo es distinto: cada lugar que ves aquí lo revisó una persona real, no un algoritmo que junta datos de quién sabe dónde.
No somos una guía de turismo oficial ni queremos serlo. Somos más como ese amigo que siempre sabe a dónde ir este finde — con la diferencia de que lo escribimos para que lo consultes cuando quieras.
Ahorita en Planazo
Cuatro reglas que seguimos al armar cada ficha, tal cual las aplicamos por dentro.
Contamos los lugares como te los contaría alguien que sale mucho, no como un comunicado de prensa turístico.
Si todavía no tenemos una foto real de un lugar, no la inventamos con stock genérico — lo dejamos claro.
Nada de diseño saturado por saturar. El color se usa para señalar lo relevante, no para decorar.
Precio, horario, calificación: si no lo sabemos con certeza, no lo ponemos. Preferimos un espacio en blanco a un dato falso.