
Un día a pie por la Condesa: café entre libros, Parque México, el anillo art déco de Ámsterdam, tacos de guisado y un coctel en Baltra.
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La Condesa es de las pocas colonias de la ciudad que se entiende mejor caminando que en coche. Su traza es herencia del hipódromo del Jockey Club que ocupaba estos terrenos a principios del siglo XX: la pista sobrevive como el óvalo de la avenida Ámsterdam, y en medio quedó el Parque México. Alrededor está una de las concentraciones de edificios art déco y funcionalistas más grandes de América Latina, con esquinas curvas, herrería en los balcones y fachadas color crema y verde pálido. Este itinerario va de un desayuno entre libros a un coctel en uno de los bares mejor rankeados del país, y todo está a distancia caminable: no necesitas taxi entre paradas. Lleva zapatos cómodos y deja la tarde libre, porque el plan tiene ratos de parque que no conviene apurar.
Un día completo
Duración
["Con amigos","En pareja","Con perro"]
Ideal para
☕ Cafés

Arranca en Nuevo León 115, en la sucursal de Condesa de esta cafebrería que mezcla librería, café y restaurante en varios niveles. Es buen lugar para desayunar sin prisa: pide mesa, hojea algo de los anaqueles y sal con el estómago lleno, porque lo que sigue es caminar. Si buscas un brunch más de chef, la alternativa en la colonia es Lardo, en Agustín Melgar 6, el restaurante mediterráneo de Elena Reygadas abierto en 2015, con pizzas al horno de leña, pastas y pan de la casa; ahí sí reserva por OpenTable, porque sin reservación la espera suele rondar la hora.
Ver Cafebrería El Péndulo →🌳 Aire libre

Camina unas cuadras al sur hasta el Parque México, diseñado por el arquitecto José Luis Cuevas en 1925 e inaugurado en 1927. Son unas cuatro hectáreas de árboles, andadores y estanque, y es uno de los parques más visitados de la ciudad. La pieza central es el Foro Lindbergh, una plaza art déco con un teatro al aire libre y la Fuente de los Cántaros, la escultura de una mujer que carga dos jarras, obra de José María Fernández Urbina; el foro se restauró por completo en el verano de 2023. En la mañana verás gente corriendo, clases al aire libre y paseadores con varios perros a la vez: es pet friendly de verdad y la entrada es libre.
Ver Parque México →Sal del parque por la avenida México y busca el número 187: es el Edificio Basurto, de catorce pisos, construido entre 1940 y 1945 por Francisco J. Serrano y considerado el edificio de departamentos art déco más celebrado de la Condesa. Es vivienda privada, así que se admira desde la banqueta, pero su silueta se ve bien desde el camellón. De ahí entra a la avenida Ámsterdam y recorre un tramo del óvalo: el camellón arbolado es la antigua pista del hipódromo, y las bancas y faroles de estilo art déco y neocolonial vienen de principios de los años treinta. Fíjate en las esquinas redondeadas y en los nombres de los edificios grabados sobre las puertas.
Sobre la misma avenida, en Ámsterdam 135, está Tacos Hola El Güero, que prepara tacos de guisado desde 1968 y hoy atiende la tercera generación de la familia. Los guisados están en cazuelas de barro sobre la barra: unos quince al día, de papa con chorizo y tinga de pollo a picadillo, y la especialidad de la casa, el hígado encebollado. El local es chiquito y aparece en la Guía Michelin de la Ciudad de México, así que a la hora de la comida hay fila; avanza rápido. Pide de dos en dos para probar varios guisados.
Para bajar la comida, camina al norte hasta el Parque España, en el límite con la Roma. Lo diseñó el mismo José Luis Cuevas en 1921, antes que el Parque México, y es más chico y tranquilo: buen lugar para leer en una banca, ver a los niños en los juegos o dejar pasar la tarde. Si traes perro, aquí también hay espacio para que camine. Entre los dos parques hay calles con cafeterías y heladerías de sobra para una pausa; no hace falta planearla, cualquiera de la zona sirve para un café antes de la noche.
Termina en Iztaccíhuatl 36D, a unas cuadras del Parque España. Baltra toma su nombre de una de las islas Galápagos y su decoración náutica está inspirada en las expediciones de Charles Darwin; la carta parte de cocteles clásicos y juega con la idea de la evolución. Desde 2021 aparece cada año en las listas de The World's 50 Best Bars: fue el número 38 del mundo en 2021 y en 2025 quedó en el lugar 20 de Norteamérica y el 78 del mundo. Es un bar chico y de ambiente relajado, sin la formalidad de otros bares premiados, así que llega temprano si vas en viernes o sábado para alcanzar barra.

