
📍 Tabasco 189, Roma Norte, Cuauhtémoc, 06700 CDMX
Ver más planes en Roma Norte →Bartola es un restaurante italiano de la Roma Norte que abrió en agosto de 2025 y en pocos meses se volvió de los más difíciles de conseguir mesa en la colonia. La carta es corta: pastas, burrata, lasaña y una milanesa de pollo con mozzarella y parmesano que se termina frente a la mesa y alcanza para compartir. El ambiente es ruidoso y animado, con cocina abierta, manteles blancos y muros de cemento sin pulir. En marzo de 2026 lo visitó Tyler, The Creator, lo que lo hizo todavía más buscado. Ve con reservación.
El plato que todos piden es la milanesa de pollo con mozzarella, parmesano, perejil, salsa de la casa y pesto ($550). Es grande y está pensada para compartir entre dos o tres personas. Para acompañarla, la burrata de 80 gramos cuesta $250 y los dedos de mozzarella $290.
Entre las pastas hay carbonara ($280), macarrones con queso ($240), espagueti con albóndigas ($470) y lasaña ($620). Si el plan es celebrar, la carta incluye un filete wagyu con mantequilla y ajo confitado que cuesta $2,500. De postre hay flan, tiramisú y mousse de chocolate, entre $220 y $250. La coctelería de la casa incluye martini y negroni.
Con una entrada, una pasta o la milanesa a compartir y un coctel, la cuenta por persona suele rondar los 800 pesos. Las reservaciones se hacen en línea en la plataforma Meitre (bartola.meitre.com); llegar sin reservación es arriesgado, sobre todo en la noche y en fin de semana.
Para encontrar novedades y cambios de horario, la cuenta oficial en Instagram es @bartola.cdmx.
Abre de lunes a jueves de 12:00 a 24:00, viernes y sábado de 9:00 a 24:00 y domingo de 9:00 a 22:00. Los fines de semana, al abrir más temprano, funciona también para un brunch tardío.
Está en Tabasco 189, en plena Roma Norte. Las estaciones Durango y Álvaro Obregón del Metrobús Línea 1, sobre Insurgentes, son las más cercanas. Alrededor hay muchísimos bares y cafés para seguir la noche caminando.
Es un lugar para ir en grupo o en pareja con ganas de ruido y de ver gente; la propia escena del salón es parte del plan. Si buscas una cena tranquila para platicar en voz baja, elige otra opción. Para que no te tome por sorpresa la cuenta, revisa la carta antes de pedir: los platos fuertes son caros, pero varios están hechos para compartir y rinden.