
📍 Tepoztlán, Morelos
Ver más planes en Morelos · ~1.5 h de CDMX →Aparece en:Viajes,Viajes,Escapadas

Foto: Sayurta · CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons)
Tepoztlán está encajonado entre cerros escarpados que le dan ese aire casi mágico apenas se asoma el pueblo. La subida al Tepozteco —empinada, de escalones de piedra irregulares, como una hora larga si vas a buen paso— vale la pena: arriba te espera una pequeña pirámide prehispánica dedicada a Tepoztécatl, el dios del pulque, con una vista que abarca todo el valle de Morelos. Ya abajo, el mercado de fin de semana es el verdadero corazón del pueblo: itacates, cecina, dulces de amaranto, textiles bordados y puestos de herbolaria se mezclan entre el ruido y el olor a comida recién hecha. El pueblo también tiene fama —merecida o no— de lugar de energías y retiros espirituales, con temazcales por todos lados.
La zona arqueológica del Tepozteco abre de miércoles a domingo de 9:00 a 16:00 horas, con último acceso a las 15:00. La entrada tiene un costo cercano a los 100 pesos, es gratuita los domingos para público nacional y residentes, y no pagan menores de 13 años, estudiantes, docentes ni personas mayores con credencial.
La subida puede tomar de veinte minutos a más de una hora según tu condición. Empieza temprano, lleva agua y zapatos con buen agarre, y considera que en temporada de lluvias las piedras se ponen resbalosas.
Además del mercado, vale la pena entrar al ex convento de la Natividad, un conjunto dominico del siglo XVI que está en el centro del pueblo y forma parte del Patrimonio Mundial junto con otros monasterios de las faldas del Popocatépetl. Las calles alrededor están llenas de neverías, cafés y tiendas de artesanía; las nieves de sabores poco comunes son casi parada obligada.
En auto, el trayecto desde la Ciudad de México toma alrededor de hora y media por la autopista México–Cuernavaca, tomando la desviación hacia Tepoztlán. En autobús, hay salidas desde la Terminal Sur, junto al Metro Tasqueña de la Línea 2. En fin de semana el tráfico de regreso puede ser pesado, así que conviene volver temprano.